El pasado sábado, nuestra Hermandad asistió a la celebración de la Santa Misa de la Vigilia Pascual, la más grande y solemne de todas, donde proclamamos con alegría la Resurrección del Señor.

Después del silencio y la espera, la luz de Cristo vence toda oscuridad y renueva nuestra esperanza. Es el momento en que nuestra fe se llena de vida, recordándonos que el amor de Dios siempre triunfa.

Cristo ha resucitado. ¡Aleluya!